Alejandro Iglesias es un joven argentino participante de la edición 2001 del reality show Gran Hermano, en la versión Argentina.
Es el participante que acaparó más atención del público y los medios al conocerse que padece disforia de género, es decir, un desacuerdo profundo entre el sexo biológico y el sexo psicológico o, dicho de otra forma, entre el sexo con el que se nace y aquel otro que la persona siente como propio”.
Alejandro Iglesias tiene varios motivos por los que decidió participar. La primera es una cuestión económicas, ya que en caso de ganar el premio de $400.000 que otorga la competencia, podría enfrentar los costos de la operación de reasignación de sexo para la cual se necesita una prótesis muy cara y, además, él considera que hacer pública su condición frente a la audiencia sería una forma para empezar a abordar un tema tan desconocido como lo es la disforia de sexo, entre sus allegados y en toda la sociedad.

Tanto para la familia de Alejandro, como para sus amigos (que en su mayoría descubrieron la verdad a través de la televisión), su participación en el reality show ha sido muy movilizadora
Su familia, compuesta por sus padres y sus nueve hermanos (seis mujeres y cuatro varones), apoyó su decisión. Patricia, una de sus hermanas, se animó a exteriorizar sus emociones. “¡Tiene más huevos que cualquier macho nacido así!”, posteó en Facebook.

Alejandro nació con el sexo femenino, previamente se llamó Silvia y ya durante su infancia, aquello de jugar con muñecas y vestirse de niña empezó a incomodarlo. Fue en el comienzo de la adolescencia, cuando se confirmó sus deseos de ser hombre. Durante esa época Alejandro se cortó el pelo, se aplicó inyecciones de hormonas y empezó a ir al gimnasio para sentirse más seguro de sí mismo.
Fue recién hace cuatro años cuando aceptó su condición de hombre, tiempo durante el cual mantuvo un noviazgo con una chica llamada Laura.
“Los padres de la chica hicieron lo imposible para que se separaran”, contó una de sus hermanas.

A Alejandro le gusta mucho dibujar. Trabajó en el rubro de la joyería haciendo moldes y trabajos en plata, para lo cual tiene muy buena mano. Pero sin dudas lo que Alejandro ama es el gimnasio, donde concurre diariamente.
Poco tiempo antes de entrar a la casa, estaba entre anotarse en el CBC para Psicología y el de Arquitectura. Pero aún le falta aprobar una materia que justamente por el tema de su condición. La materia es Educación Física, y a él lo obligaban a rendir con las mujeres. Por esto trató de postergar lo más posible el momento de presentarse.

En Twitter se lo puede seguir a través de la cuenta @alejandrogh2011